jueves, 31 de diciembre de 2009

Cosas que (me) cambiaron en el 2009 (Primera Parte).

Bien mis niños/niñas/niñxs, he de desearles un genial 2009/2010 (yo no digo Feliz Navidad porque celebro el Festivus, pero sí celebro el Fin de Año). Espero que su año haya sido desastroso para que este se perfile como mejor, ya que si ha estado fatal, no puede ponerse peorcito ¿cierto?.

Aquí, además de mis mega mejores vibras (que si lee mi blog, me caen bien, para qué mentirles jaja), les dejo las nueve cosas (Primera Parte) que han como marcado más este 2009 (o las que yo considero así/las que recuerdo ahora mismo, que seguro hay mil más).

Ojo, van sin orden. Son buenas, malas e indefinibles.

-BLUR IS BACK, PULP IS BACK!: Estas noticias me han hecho ser demasiado feliz en el año. Aunque por el tontillo tarado de Damoncito Albarn se fue por "haberse quitado el clavo de Blur" a su bandita con Gorillaz, los amé todo el tiempo que estuvieron vigentes y HARÉ que se reúnan para ir a un concierto. Pulp volvió, y estarán en Glastonbury 2010, así que deben venir a cantar todo el disco de Different Class o moriré de depresión. Este año fue, en ese aspecto, muy 1994/1995. El Britpop es increíble, no importa que anden diciendo que ya pasó y que las neo-generacionesseudomusicales (que no son música, algunas bandas son buenas) son el ahora. Serán un hito y han traído con ellos a mi próximo esposo, Graham Coxon, y el que no lo crea está loquito de remate.



-Fin de una Tradición: En el 2009 perdí algunas tradiciones entre la que estaba la sobrevaloación de algunas personas, por lo que he aprendido algo y siempre es bueno eso. No lo digo con enojo ni nada pues cuando algo no importa (ya) tanto, no es motivo de enojo y eso lo terminé de entender hace un par de semanas. Ahora tengo nuevas tradiciones y le doy valor real a las cosas y no el nominal. No sé, quizá lo vean como malo o algo, pero a mi me agrada saberlo aunque no lo aplique (no siempre).



-Je Ne Sais Pop: Bien, este año trajo a Michell. ¿Qué les puedo decir de Misheeeel? Jaja que lo amo con la intensidad de mil soles (robándome la frase de Pose y Timmy) y que es tan pop que mirarlo de frente requiere el uso de anteojos de soldador. Pues nada, es una de las novedades del año y de las mejorcitas, es adorable (aunque ñoño, eww) y me ha salvado de mil colapsos nerviosos, supongo que su ñoñería trae como reembolso el que tenga esa sabiduría pop (muy a lo Guille Milkyway). Michell trajo consigo a JNSP, una página increíble en la que (de este lado del charco) es el único corresponsal y en las fiestas pop se jacta mil de esto. Este año, me he decantado por Michell (y las mil canciones pasadas de vinilos que me ha pasado, y todas las demás) y JNSP. No sé qué canción ponerte, niño Kodona, así que algo de uno de tus 7" (sí, ya está en Internet).



-Tradición Celta: Pocos entenderán esto, pero los que lo hagan sabrán que los amo demasiado y que ni Miu-Miulerto puede decir que no. Ni Breogán pudo hacerlo mejor, incluso luego del cierre y todo. ¿Y qué más decirles? Que la tradición romana nunca (bueno, a veces por poco) fue tan divertida y surreal. Mil gracias Mariana/da (Graham-es-MÍO), Kar, Mega ídolo que todo lo ves, Arlien, Pei Mario (ANDAS RAYADOTE A MIL!), Jules, Sbs, Welleslao (no te diré por tu nombre, nunca), Friederick "M" innombrable, Eryn, Gio y pues a todos (hasta al malhumorado de Hausmann). ¿Qué más puedo ponerles que la canción de la KAU? (andan todos rayadotes).



Y no les pongo más que ya se me hizo tarde a mil. Pronto pondré la segunda parte. ¡Que tengan mucha buena vibra alrededor!

Ahora, por si no llego a verlos antes del 2010, algo que no puede faltar. La simbología es asombrosa, se las explico en mi próximo post y a ver si la captan ustedes solitos.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Well the truth may come in strange disguises.

Creo que en general, el valor debería ser más apreciado. Y no me refiero a algún valor moral, me refiero a la valentía para afrontar las cosas o para aceptar que queremos tal cosa o incluso el valor para preferir ser un ente que despreciamos por ser lo que es, el que aceptemos con valor alguna de estas cosas lo hace mucho más apreciable.

Las cosas que nos marcan más, son aquellas que significan algo, son las que determinan un punto de quiebre en nosotros que logra sacarnos de nuestra propia realidad y nos hace desear visitar otras realidades; otras en las que nuestro punto de quiebre no sea algo significativo, donde sea meramente un acontecimiento del pasado que no ha significado nada, pues obviamente vivir la vida de otro es mucho más fácil, sobretodo si ese otro nos lo hemos inventado para evitarnos el fastidio.

Generalmente los "otros" que nos inventamos, son menos memorables que los que somos (pues aunque uno quiera hacerse de un otro interesantísimo, excéntrico o admirable, termina siendo ridículo pues al no ser su verdadero ambiente es facilmente detectable pues no logran una progresión con ello). Lo que es lamentable, es cuando nos creemos aquella mentira del ser inferior en el que nos hemos convertido, ese ser vacío que aunque sabemos que es vacío y hasta vergonzoso, nos ayuda a sobrellevar las cosas porque lo vemos como un externo, un no-nosotros cuyos actos y cuyas fallas, no nos pertenecen lo suficiente como para que nos afecte su existencia.

Personalmente no me gustan los otros de la gente, y como cualquiera me he visto tentada alguna vez a usar un otro, pero soy tan odiosa y tan criticona de los otros, que me ha sido imposible (además de contar con una suerte única para lograr encontrar un quiebre para esas ideas en alguien con quien hable, algo que vea o demás, muchas veces en Blur) por ser quizá demasiado egocéntrica como para hacerme burla a mi misma de modo tan radical.

Me imagino que el convertirse en otros (aunque sea temporalmente), generalmente nos alejamos de quienes nos cuestionen puesto que el hacerse un otro, es claro signo de que no queremos que algo o alguien nos recuerde lo que somos.

Ya por la tangente del asunto, si el ser otro nos convierte en seres repudiables por quienes incluso en nuestros estados deplorables se preocupan por nosotros (los que en realidad lo hacen, no los infames esos que sobran), mejor conseguir un inflable o un Tamagotchi pues todo tiene un límite y para todo hay consecuencias, incluso cuando se cubren con mentiras absurdas e insostenibles (hasta para eso hay que tener talento).

Gracias a Vishnú por quienes entienden que morir como Krishná (es decir, casi por accidente y por falta de tino) no se salva con un Mantra sin gurú.



P.D.: "Tattva, acintya bheda bheda Tattva" significa algo así como "unidad simultánea y diferencia"; esto vendría a ser algo así como que aunque todos vengamos en varias formas y seamos todos individuos, venimos de la misma fuente y estamos hechos de la misma sustancia a pesar de ser infinitamente diferentes. "Tattva" significaría como la unidad, el principio y la verdad. Sería algo así como un despertar, cuando comprende que en la vida hay algo más allá de lo que ven sus ojos. En resumen es algo así como que no hay creación de la entidad viva, somos más bien entidades eternas que según la ideología hindú sería como extensiones individuales del Señor del todo, que es todo incluyéndonos; pero en realidad y más generalizado está referido a una unidad simultánea que tiene diferencias que son inescrutables así como las no-diferencias, basado en el ángulo del que se tome todo esto. Creo que por eso me gusta tanto Tattva, da pie a mil cosas por lo mismo de ser sánscrito. Kula Shaker por sí mismo es fa-bu-lo-so.

P.D.2: ¿No es adorable Crispian Mills?

P.D.3: Busquen la letra, queda genial aquí.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Mental Topboy, you are not longer the Topboy.

Hay veces en las que terminas preguntándote la edad mental de la gente, si acaso esas evidencias visibles pueden dar fe verdadera de que debajo no hay una mínima expresión de conciencia propia (y no una conciencia a lo Pepe Grillo, más bien una de reconocimiento) y no una masa vulnerable que explota en direcciones impredecibles cada vez que su magnífica psiquis se atreve a tener carácter (aunque claro, esto en general se cree totalmente justificable, aunque no lo sea).

En este mismo instante (en vez de estudiar la fórmula de la reacción de la Ninhidrina) estoy platicando por messenger con un chico que es algo fatalista, pero me agrada. Es el tipo de persona que es bastante interesante cuando está en el trabajo, pero que cuando lo encuentras por la noche (no deja de ser interesantillo) está debastado por cada cosa que ha rayado su perfecto mundo imaginario (uno con agujeros de conejo y Daniel F). A pesar de ser medio inestable y probablemente autodestructivo, me agrada, porque lo sabe y no anda enojándose por provocaciones ni en sus momentos más oscuros, acaba de burlarse de mi falta de reacción debido a sus provocaciones de niño falto de atención. Supongo que finalmente sus tormentos nada tienen que ver con su capacidad de asumir conciencia respecto a sus actos. Creo que esa conciencia ligada con la "realidad" es la única que me convence.

No le veo nada malo a ser infantil, pero sí a ser aniñado. Me imagino que la mayor diferencia entre esos conceptos está en el hecho de que el primero sí tiene conciencia de lo que hace y por eso conoce algún parámetro que termina con el inicio de un parámetro externo a su persona (nada social, más bien individual, siempre y cuando el individuo sea reconocible como tan por el individuo uno), el segundo más bien va a ciegas buscando algo que le haga sentir aquello que no tiene sin parar en el camino ni para darse cuenta de lo inútil de su suplantación aparente.

Me imagino que la edad mental no es algo estable, más bien es un estado en el que dependiendo de los factores externos y de esa infravalorada conciencia del "superyo", que lamentablemente va mutando al "yo" e incluso al "infrayo" puesto que la suplantacion de necesidades en esos estados en mucho más fácil y por ende la falsa sensación de "no necesidad" se ve satisfecha con algo superfluo y hasta degradante de vez en cuando. Claro, si esto queda en negación propia es incluso peor porque si al menos se aceptase, sería menos ridículo.

Supongo que mucho de esto tiene que ver con las prioridades, ya que son finalmente las cosas que terminan definiendo aquello que somos por elección (aunque querramos ser otra cosa, lo que elegimos termina siendo lo que somos). Afortunadamente esto es muy fácil de detectar y de expectorar, sobretodo cuando se tiene suficientes luces como para reconocer este tipo de fenómenos. Supongo que eso último tiene que ver mucho con las prioridades también, después de todos, o son ellos o nosotros. A mi me gusta elegir el "nosotros" (ya sea unipersonal o multipersonal).

Pero vamos, si todo mundo fuese tan indie, interesante o lo que fuese que uno busque, nadie resaltaría de esa burda broma, que ya no se es el topboy (hablando de Infadels) ni se volverá a ser (si alguna vez se fue).


Les quería dejar "Stupid Boy" de Jeremy Gloff, que me parece buena para este post y en general me gusta bastante (es como cruda), lamentablemente no hay ningún video (les dejo la letra y la canción, aquí), así que les dejo "Topboy" de Infadels como video del día.

sábado, 21 de noviembre de 2009

What a (insertar nombre) wants.

Está (estás) enamorado y el otro día (y posteriores) me la he pasado riendo a costa suya simplemente porque sabía que podía decirle lo que fuera ya que su risa no se iría, es curioso verlo así,cuando generalmente es una persona muy "Samantha Jones" (referencia, Sex&The City). Fue entonces que empezamos a pensar en los diferentes estándares que tenemos para considerar a alguien que comparta nuestros mundos (siendo bienvenido y todo) y cómo interactuamos con esas personas. Por supuesto, esto implica el inevitable pensamiento a futuro o de lo que consideramos más valioso que una relación de los años 60 (si no es lo que finalmente queremos, conozco a alguien que sí) si es que creemos que permanecerá en nuestro planeta el suficiente tiempo como para que tenga una casa allí o si sólo va de paso a quedarse en un hotel.

El análisis fue algo más allá de lo que él y yo consideramos para quien sea capaz de llegar a comapartir algo en ese plano con nosotros y creo que se puede llegar a unos parámetros con límites infinitos, siempre hay gente que busca cosas raras.

Dividiré muy precariamente los moldes que pude distinguir:

-I'm your top, baby: Reconocible muy fácilmente, busca a alguien simple que al no tener una concepción del mundo muy amplia, pueda sentirse bien y a gusto con esa persona para tener la seguridad de que no va a dejarlo/la por alguien "mejor" simplemente porque no creen que estadísticamente conozcan a alguien que los supere. Supongo que es para sentirse bien con uno mismo y de paso tratar de atinarle a lo seguro. Me gusta creer que esto es sólo una fase que todos superan.

-Make me Smile: Buscan esa felicidad que a gritos solicitaban o desde un rincón menos abierto al mundo, por lo tanto sus relaciones vendrian a ser netamente con personas ñoñas que cumplan esa expectativa de protección por un lado y sentimiento pleno por el otro. Nunca ha sido lo mío este tipo de búsqueda, pero creo que es bastante común la mayoría del tiempo y supongo que algo han de verle de bueno. A cambio creo que son muy leales con las personas que les ofrecen eso.

-Freak me!: ¿Han leído El Túnel de Ernesto Sábato? Hay un capítulo en especial que me hace recordar mucho a esta situación, cuando el psicoanalista le habla a Castel de la convención de psicoanalistas (creo que le llamaba "La Sociedad" o algo así, muy oficial) y Castel reflexionaba acerca de esas personas muy parecidas, tanto que eran reconocibles unas con otras; que hablaban las mismas jergas, tenían las mismas muecas, que tenían un elevadísimo nivel de conocimiento de un tema en común por pertenecer al mismo grupo (algo así como las familias la mayoría del tiempo, pero con su propia dinámica). Aquí irían por ejemplo quienes buscan a sus pares, sus "medias naranjas" que siguen la misma moda que ellos, que saben absolutamente la misma medida del tema X que el otro y la misma nada en el tema Ñ que su amado/a. Este tipo se me hace insoportable.

-Love me, please..: Si los anteriores se me hacían insoportables, este grupo un tanto más. Quien busca a su rana convertida en príncipe/princesa, hará lo que sea por tenerlo/la a su lado, sin que su propia dignidad influya en el proceso puesto que tienen la imperativa necesidad de no sentirse solos. Y no, no soy tan cínica como para negar el posible amor existente entre esos entes, pero dudo que haya un punto en el que uno deba ver al espejo en vez de ir espiando por la ventana del otro sólo para tenerlo en su campo visual un segundo más que parece hacer la gran diferencia entre el abismo y la felicidad.

-Let's have some fun: Buscan divertirse como el obvio título deja ver, nada a largo plazo, una diversión superflua para llenar ese espacio temeroso que parecia imposible de satisfacer puesto que en su afán hedonista no llegan a siquiera hacer una introspección que los ponga a reflexionar acerca de lo que en verdad quieren. Supongo que podemos definirla como la forma más cobarde de intentar una relación interpersonal. Nada de malo en que se diviertan, pero ya dependiendo de la seriedad que le den a aquello que tanto les gusta, podría derivarse en algo destructivo.

Y seguro hay como mil tipos más.

Y finalmente, en mi caso, creo que alguien netamente raro (aunque sea a su modo). Me encanta la idea de alguien que lea colocando el libro sobre la palma de su mano abierta hacia arriba, que se le quede mirando a la gente hasta que se de cuenta de que es groserísimo, que cuando discutamos me llame a la media hora como si nada pero para decir alguna cosa ridícula (como que cree que acaban de poner a Blur en alguna cantina y que lo ha grabado todo), que se obsesione con las cosas (no soporto a alguien sin aficiones), que sepa mil de todo y otro mil (mejor quinientos) de nada, que se haga líos por mil cosas pero que al final no le importe mucho en realidad, que cante mal, que use gafas de montura si se puede, que sea intolerante a algo, que tenga una banda sonora para el mundo (una buena, creo), que tenga alergias, que juegue Wii, que juegue Nintendo, que tenga guardado su Atari, que no tenga la imperiosa necesidad de definir qué se es, que se sepa todas las canciones de Cri Cri sólo porque sí, que sepa de música y películas raras, que tenga cara de emoticón, que tenga las peores películas del mundo para que me las preste o para verlas en maratón, que tenga reflejos rápidos porque yo soy muy torpe, que exagere, que se crea muy "algo" (como por ejemplo, muy indie y me diga que no encuentra palabras para consolarme por haber ido al concierto de "The Killers", por infame que me parezca eso), que le guste más la lluvia que el sol (casi en un 100% por favor), que se ría de cosas absurdas, que se sepa la letra de dos canciones de "Britney" (já!), que quiera vestirse como la cajita de leche que sale en Coffe&TV, que prefiera los Snickers a los Milkyway, o que sea Graham Coxon.

Un amigo me dijo "tú quieres simplemente a alguien con quién pelear" y no se lo niego, me encanta que alguien pueda darme la contra y hacer que adore su destreza para ponerme en aprietos, supongo que tiene que ver mucho con la admiración, que es algo que considero vital para ese tipo de cosas. Conozco personas que lo logran, sí, pero de ahí a querer una relación relación, es como que otro nivel. Lo único que espero es no terminar como las niñas de mis mejores amigos que andan extremadamente ñoños últimamente. Iac.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Café y Televisión.

Se merece un lugar especial, y hasta doble. Por si fuera poco, la escribió Graham.

Do you feel like a chain store?
Practically floored
One of many zeros, kicked around, bored
Your ears are full but you're empty
Holding out your heart
To people who never really care how you are

So give me Coffee and TV
Easily
I've seen so much I'm going blind
And I'm brain-dead, virtually
Sociability
It's hard enough for me
Take me away from this big bad world
And agree to marry me
So we can start over again

Do you go to the country?
It isn't very far
There's people there who will hurt you
'Cause of who you are
Your ears are full of their language
There's wisdom there, you're sure
Till the words start slurring
And you can't find the door

So give me Coffee and TV
Easily
I've seen so much I'm going blind
And I'm brain-dead virtually
Sociability
It's hard enough for me
Take me away from this big bad world
And agree to marry me
So we can start over again

So give me Coffee and TV
Easily
I've seen so much I'm going blind
And I'm brain-dead virtually
Sociability
It's hard enough for me
Take me away from this big bad world
And agree to marry me
So we can start over again

Oh...
We could start over again
Oh...
We could start over again
Oh...
We could start over again
Oh...
We could start over again

viernes, 6 de noviembre de 2009

¡Denme mi Ritalin!

Creo que (según lo que me han dicho) estoy en un tipo de limbo entre Bart Simpson y Dr. House (por raro que suene). Desde hace un par de semanas ciertos síntomas empezaron a manifestarse y aunque de Medicina General me pasaron a Neumología, el médico de Medicina Interna (tercero de la semana) fue el que terminó por darme una solución, hacerme parte del famoso y cada vez más sobrepoblado Club de los Benzo (por decirlo del modo químico, aunque lo mío es por un par de semanas, pero eso basta para la credencial). Ya si hablamos del Simpson/House transtorno, prefiero el de House, es como más interesante y no van a creer que una tiene hepatitis por el color amarillo.

¿Será que en estos tiempos la vida es simplemente menos simple o que habemos algunos que hacemos un mundo por cada nimiedad que se nos aparece? Yo creo que ambas cosas. Cuando la parte social empieza a abundar en nuestras vidas hace las cosas más complicadas pues nos enfrenta una y otra vez con mundos (personas) desconocidos y a veces indeseables que aunque nuestro menor interés sea tener contacto con ellos, debemos afrontar por algún motivo. Y por si fuera poco, hay algunos de nosotros que complicamos más las cosas sin ímpetus de mártir, simplemente porque el no hacerlo sería no interesarse en nada y ser indeseables para nosotros mismos.

Me imagino que por eso y como mil razones más es que ahora tengo la membresía en el Club de los Benzo (temporalmente, pero igual, guardaré mi carné por siempre).

Ayer, tras una serie de eventos desafortunados (o de enterarme de ellos) supuse que los Benzo llegaron en el momento adecuado para no sentir el repudio por ello que normalmente sentiría ¿Por qué? Porque aunque algunos no le vean razón y lo encuentren innecesario, mi opinión es más radical y obviamente irrelevante para el caso (en opinión de algunos). En puntos como este, son obvias las diferencias irreconciliables, aquellas que aunque ahora no se vean hoy, a la larga son las que uno realmente tomará en cuenta, de esas que te cuestionan las bases de aquellas cosas que sabes que terminarán abismalmente opuestas a pesar de haber comenzado cercanas; tal vez por eso todavía no dejas las reservas lo suficiente con quienes te dicen que tienen bases contigo y que confíes, porque sabes que finalmente uno de los dos se cansará o vivirá el camino fácil.

Dicen que cuando entras al Club de los Benzo, es por un déficit químico (de esos que a mi me sobran), pero más allá de eso, se me hace muy interesante esa conducta curiosa de los que pertenecen al Club en cuestión. Normalmente no son personas cuya visión de las cosas sea lineal y pasen de todo, son personas cuya visión está distorsionada y agranda o disminuye asuntos de acuerdo a sus prioridades y que pasan de aquello que los aburre. Estuve hablando hoy con una amiga de eso, y en verdad es algo fascinante darse cuenta de que quienes tienen ese déficit (ventaja) son personas excepcionales (yo lo seré dos meses si el médico no lo alarga, ¡pero algo es algo!), cuya capacidad de "ser" va más allá del compromiso social o el drama ridículo de las masas sin amor, que son algo más que simples muñecos hedonistas que llenan sus dias de placeres vanos y lógicos creyéndose lo suficientemente grandes como para saber qué sucede a su alrededor.



P.D.: Et toi, ne te préoccupe pas tant, ne me rationne pas Vycodin nor

miércoles, 28 de octubre de 2009

Make me proud, beautiful ones.

Spoiler mil.

¿Qué hay de malo con estar algo fuera de la realidad? El otro día estaba viendo el estreno de la nueva temporada de Dr. House (que me rehusé a verlo en internet) y si bien algunas cosas superaron mis expectativas, otras me dejaron pensando acerca de aquellas contradicciones que uno mismo crea, en el peor de los casos, para sí mismo.

Para aquellos que no son tan cercanos al personaje de Dr. House, en pobres y resumidas palabras podría resumirse como un drogadicto (o casi ex drogadicto) con aires de superioridad, cínico, gruñón y con una percepción de la realidad que sea o no causada por las drogas, es más profunda y multidimensional que la de cualquiera de las personas que lo rodea. Todos piensan que es un desgraciado, cuya infelicidad se ve manifestada por su trato no cordial hacia el resto de personas; por supuesto que ninguno de los que dicen eso es feliz y mucho menos, sabe lo que es esto (dudo que aunque lo supieran, fueran felices con eso).

¿No es acaso esa la historia llevada a la realidad televisiva que cada uno de los que hagan un intento de entendimiento propio tiende a vivir? En el capitulo en cuestión, los psicólogos intentan llevarlo a aquello que consideran, lo hará más feliz. Irónicamente, en los momentos cuando House acepta la ayuda de aquellos seudo dueños del Santo Grial de la realización humana, es cuando se ve a un ser más miserable y acabado, que ya no tiene ni orgullo de su propio ser. Tal vez sea lo "mejor" para él, quizá su visión particular del mundo lo lleva a cometer errores garrafales que pongan en tela de juicio el bienestar que le cause a los demás, sin embargo ni "bienestar" ni "mejor" tienen que ver con felicidad, tienen que ver con las limitaciones de aquello socialmente permitido para lograr un equilibrio milimétrico y abismalmente aburrido.

El por qué de su pose de realización personal, con esa actitud que todos dicen que lo hace infeliz, tal vez sea lo que lo hace feliz. Es curioso que cuando alguien cuya "jerarquía" es menor a la de otro alguien en un ámbito X, se toma a mal que el segundo alguien critique a esa persona ya que "no le hace a daño haciendo eso", sin embargo cuando es al revéz es una cruzada interminable por reprimir aquello que se cree será una catástrofe para el "infeliz" de turno. ¿Por qué tanto revuelo ante la búsqueda no genérica de su subjetiva y, si le da la gana, ridícula felicidad? Porque simplemente el que un "nadie" haga algo a su modo no nos afecta, cuando un "alguien" lo hace no nos deja dormir pues entre otras cosas, no se cree que la merezca habiendo tanta moral alrededor de (seguramente) reprobable actitud.

Hace unos días, salí con un par de amigos y nos cruzamos a un personaje curioso, un personaje refrescantemente crudo que admitía sus limitaciones y las limitaciones que su ser causaba en la felicidad (y/o) realización de alguien más a quien quería. ¿Lo sorprendente del asunto? No era un maniaco-depresivo. Posiblemente tenga vicios impropios de un señorito y hasta sea un excéntrico de lo peor (mejor), pero a pesar de conocer aquellas limitaciones nada quitaba esa intensidad que le sobresalía al momento de vivir. Supongo que según muchos conocedores siempre será un infeliz insufrible, que no tiene la estabilidad emocional (en verdad no la tiene) de una medusa y que no sabe lo que quiere; dificilmente alguien que tiene tanto tiempo para ocuparse de la vida de alguien que mientras tiene todo eso en la cabeza es capaz de bailar (mal, bastante mal) y reír, es el último eslabón de la cadena que él mismo ha calificado como "felicidad", aunque por supuesto hay como mil excepciones, personalmente dos psicólogos me caen muy bien y no caen en estos absurdos abismos de la búsqueda eterna, más bien van por el camino del entendimiento y aceptación propia.

Supongo que han habido, hay y habrán mil formas de definir aquella realidad a la que supuestamente debemos aferrarnos lo suficiente como para que de frutos y seamos felices (cosa que se da por segundos, de otro modo no viviríamos buscándola pues se vendería en cualquier esquina) o al menos no infelices; lamentablemente todo lo que lleve la palabra "realidad" en su contexto, es nada más que una representación efímera de la facilidad a nivel macro. Es más difícil lograr un individualismo en el que estemos orgullosos de nosotros mismos (no sé si felices, como dije, es algo no continuo), pero al menos con eso se puede seguir sonriendo con satisfacción. La felicidad viene sola (y con suerte de forma espontánea), no hay que andar poniendo letreros para eso.

Todo sea por los beautiful ones.

viernes, 16 de octubre de 2009

Riddíkulus!

Si hay un hechizo de los creados en el universo Potteriano que me guste más que el resto (además del giratiempo que usaría para dormir demasiado), es "Riddíkulus".

Pondré la definición dada por una página que trata el tema:


Riddíkulus:
Conjuro que se utiliza para derrotar a los boggarts. Al pronunciar riddíkulus, este adopta la forma más ridícula de lo que más miedo te da (según lo que el mago piensa), tanto que provoca risa.

*Boggart: Este animal prefiere vivir en lugares oscuros y cerrados, y toma la forma de aquello que mas teme la persona con la que se encuentra; nadie sabe en realidad cual es la forma real del boggart), aunque Moddy podría ser que pudiese, ya que usando su ojo mágico reconoce un boggart (en el número 12 de Grimmauld Place); para vencerlo, hay que obligarlo a tomar la forma de algo que se encuentre cómico, a la vez que se usa el hechizo 'Riddíkulo'.


Desde hace buen tiempo (años, no sé cuántos, pero varios) he creído que un modo de lidiar con las cosas a corto plazo es hacerlas ridículas o conseguir algo más ridículo que ocupe la mente mientras lo otro pierde vigencia en las prioridades, de ese modo con la cabeza fría podemos lidiar con esas cosas directamente (además no se acabará el mundo si no se hace directamente, a menos que se trate de impersonalidades primordiales).

Eso hice hace un par de noches, tras algo que podría costarme una neurosis a futuro y seguramente más misantropía, llamé a quien seguro podría ayudarme con eso. Fue curioso, pensé que llamaría a otras personas en una situación de deseo de desconexión, pero supongo que todo cambia y eso incluye a las personas en que decidimos apoyarnos (sobretodo por consideraciones tales como prioridades, en este caso yo no tenía un drama ridículo y jugoso, debería escribir algo sobre las prioridades). ((este párrafo no ha contenido cosas dichas con mala onda))

Llamé a quien llamaré Efe (no ese F). Efe y yo nos conocemos hace no demasiado tiempo y somos amigos cercanos hace poco (relativamente, creo). Efe es raro, me dan curiosidad muchas de las cosas que hace y me desesperan muchas otras, pero parece siempre tener en la punta de la lengua una palabra rara que decir y sin modificar su humor (que cabila entre bueno y neurótico).

Efe contestó de buen humor, casi gritando y en la lengua de cierto país europeo, yo le dije que bajara la voz que estaba al borde de una embolia gracias a su aceleradísimo desempeño lingüístico. Tras cancelar ambos unos compromisos previos (de esos postergables, nada de fechas significativas), quedamos en la hora y lugar para vernos y hablar un poco de todo y nada en realidad; unas noches antes me había acompañado por msn hasta horas innombrables para darme "apoyo moral" porque tenía un trabajo químico infinito, así que supuse que podría ser de ayuda en este caso.

Quedamos de vernos cerca del antivirl departamento de mi padre, en ese Starbucks donde uno nunca se pierde a un intelectual interesante. Pedí un Frapuccino y Efe pidió un chai. Nos sentamos apenas unos veinte minutos y recordé que le debo a alguien un libro así que le pedí que me acompañara, no lo encontramos (lo intentaré nuevamente cuando sea factible ir a una librería) pero me regaló uno que hoy mismo empezaré. Compramos Coca-Colas tradicionales y con el nivel de azúcar por los cielos, fuimos a su departamento desarreglado pero nada maloliente; habíamos pasado por uno de los pocos lugares existentes para rentar películas y al habernos rehusado a ver "Norbit" o algo ridículamente similar, decidimos ver algo que tenía en su casa, una particularmente no tan ridícula, pero que al mismo tiempo lo era.

Podrían pensar que me gusta Efe, pero no es así. Una vez alguien me preguntó si me gustaba Efe y le respondí: "No, no podría gustarme alguien que se vista siempre mejor que yo". Se lo conté a Efe y se rió de la ridiculez dicha y decidimos escuchar música con el volumen ridículamente alto en el estéreo. Sus ridículos vecinos, que son ridículamente guapos (dos de tres), vinieron a pedirle que bajara un poco el volumen porque estaban en parciales, Efe respondió que disculparan son una sonrisita ridícula en el rostro; a veces me pregunto si a Efe le gustan esos chicos y su música ridículamente pre-concebida. Efe sabe cocinar y yo sé verlo de vez en cuando y preguntarle ridiculeces culinarias, sólo para ver si termina uniendo ingredientes imposibles; para mi mala suerte (o buena), Efe no pierde la concentración y todo lo responde con poses de poeta ridículamente maldito o de muñeco ridículamente pop.

Decidimos poner música, su ridículamente alimentado iTunes está organizadísimo (en ridículo contraste con su departamento) y al poner ese Playlist que llama "Nanana", sale una lista interminable de temas ridículamente pegajosos. Empieza una canción de "Panic! At the Disco" y con una risa ridículamente escandalosa, me dice que no sólo escucha temitas indie e intelectuales, si es que en mi ridícula cabeza paranoica pensaba que sí. Obviamente yo pensaba que sí, pero conocía la canción y cantamos mientras cortaba con ridícula destreza unos ingredientes rarísimos que le agregaría a la salsa de guacamole. Intenté ayudar, pero mis ridículas y nulas destrezas en ese campo no ayudaron demasiado, estuve tentada en llamar (del teléfono de Efe, el mío estará apagado unos días) al chocolatero como en Año Nuevo que le pedí de forma ridícula una receta para cocinar arroz desde un auto con un ridículo a mi izquierda y otro en frente mío (el otro par si me agradaban). Efe se sabe esa ridícula historia sin muchos detalles o nombres, se lo mencioné y rió de forma ridícula nuevamente. Sonaba LDN de Lily Allen y cantamos con voces ridículamente agudas.

Cuando Efe terminó su ridículamente "fancy" hipo-mini festín (la mayoría lo era), cambié la música por "Coffe and TV" de Blur, Graham Coxon siempre me anima de forma ridícula, como si tuviera ocho años. Estaban dando los Simpson y quise verlo, Efe me dijo que era una ridiculez mirarlos por enésima vez y le tiré un nacho que hizo que su cabello se viese ridículo y con caspa, comimos chocolates que había traído de su último eurotrip y nos atiborramos ridículamente de After Eight y Lindt. Miramos dos capítulos (en vez de tres) y pusimos "La Ciencia del Sueño". Ambos nos emocionamos ridículamente al ver el inicio de la película, casi al mismo tiempo comentamos con voz (al menos yo) ridículamente aguda qué ganas tenía de verla al mismo tiempo que "Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos". Terminó y hablamos de que era ridículo querer tener una cabeza normal. No recuerdo que más dijimos al respecto mientras bebíamos algunos líquidos de su bar, pero fueron cosas ridículas y fuera de lugar.

Era ya ridículamente tarde para la supuesta velada que habíamos planeado, pidió un taxi cuando una avenida quedaba a una distancia ridículamente corta; fui a casa escuchando repetidamente al vicio que era casi testigo de semejante ridiculez, escuchando a "Miranda!". Acordamos ver juntos el estreno de "Glee", algo que nos parecía ridículamente interesante, además de hacer algo que cualquiera que viva aquí debe hacer, ir a ver "Je t'aime... moi non plus"...que es dirigida, escrita y musicalizada por el fabuloso Serge Gainsbourg y con Jane Birkin, Joe Dallesandro, Gérard Depardieu, entre otros.

Si tuviera un boggart ahora mismo en frente mío, y dijera Riddíkulus!, seguramente aparecería nuevamente en el espacio-tiempo de ese día. Mi teoría se confirmó, nada mejor que algo ridículo para ciertos capítulos.

Simplemente, faltaba echarle Nesquik (sobretodo si se envía un mail masivo con las 88 exigencias para el amor de tu vida):

jueves, 8 de octubre de 2009

Back to You.

Bruno es engreído y lo sabe, no le importa mucho, sabe que cuando se enoja intenta hacerlo del modo menos detestable y previene a quienes están a su alrededor o se disculpa por ser "ash" (quizá no lo haga bien). Oscar es amigo (o algo parecido) de Bruno, son a veces similares y a veces totalmente opuestos. Bruno intenta ser buen amigo de Oscar y cree que Oscar también. Tienen tradiciones y a veces se les une Diego, Diego es casi la niñez guardada en cada alma existente cuya madurez radica en el fondo de su persona y en su crecimiento anatómico. Bruno, Oscar y Diego son buenos amigos, se divierten y confían el uno en el otro (a veces).

Bruno se enojó con Oscar, duda que Oscar lo entienda. A Bruno no le importa que Oscar haya salido con Sonia (quien no le desagrada) y Alicia (quien cree que es un desperdicio evolutivo y antropológico), que sea por grosería o que a Oscar haya tenido un síndrome de PMS; a Bruno le importa que Oscar intente (o que aparente) cumplir con las cosas que Bruno cree que son considerables (y que a su engreído parecer, Oscar debería tomar más en cuenta que el desenfreno hormonal de algunos o las superficialidades).

Bruno no es perfecto, podría nombrar sus millones de defectos ahora mismo y en oden alfabético, pero ser mal amigo no es uno de esos defectos. Bruno cree que Oscar es egoísta y Oscar debe creer que Bruno es una persona complicada que no puede llevar las cosas de forma horizontal y pasar las cosas tontas por alto, Bruno cree que si lo hiciera, sería Alicia.

Bruno y Diego son amigos, pero no son amigos de Alicia. Alicia no es amiga de ellos.

Alicia es una mujercita irritantemente normal, media vulgar (o 3/4) e improbablemente especial (a menos que le preguntemos a su madre o a Oscar). Alicia habla mal de Diego y de Bruno no porque sabe que Bruno le diría "Leucochloridium Paradoxum" sin pensarlo dos veces. A veces Bruno no sabe como Oscar soporta que Alicia diga esas cosas de ellos, pero no le importa mucho porque ellos dicen cosas de Alicia frente a Oscar. Diego y Bruno son especiales de modo subjetivo y objetivo, Alicia no, por eso creen (saben) que la infamia de Alicia no tiene perdón.

Bruno y Diego saben que Oscar tiene afinidades distintas con Alicia y Sonia. Una vez, Bruno escuchó horrorizado las historias eróticas de Alicia y Sonia y supo que no habría modo de que fuera más cercano a ellas, pero por educación no les gritó adjetivos o puso la cara que normalmente pone cuando algo le disgusta o le horroriza. Una vez se lo comentó a Oscar intentando tener tacto y no sabe cómo lo tomó. Bruno no es ningún puritano, pero sabe de algo llamado autorespeto.

Oscar adrede hizo a un lado algo importante, Diego llamó a Bruno y Bruno le dijo (indignado) las razones que le iba dando Oscar por msn. Oscar iba a estar "muerto" al día siguiente y Bruno en verdad esperaba que se lo pasara bien, pero que le dijera que estaría cansado al día siguiente (día en el que habían quedado hacer algo y que además, era una fecha importante) por salir ese día indignó más a Bruno. Bruno pensó que Oscar era egoísta e infantil, cree que Oscar le daba una excusa pobre y que debió decir "porque no quiero" para guardarse un poco más de respeto a sí mismo y a Bruno (aunque siempre queda la opción de que sea algo válido, pero no es la primera vez y Bruno no es un iluso). A Bruno no le interesa que Oscar salga mil veces y que se comporte de forma tan deplorable como Alicia si es lo que quiere, a Bruno le molesta que le diga que estará cansado cuando sabía que para Bruno significaba algo cuando Bruno lo ha hecho mil veces por Oscar. Bruno no quiere volver a tomar esa tradición en cuenta y con lo testarudo que es, probablemente no lo haga. Diego le dice a Bruno que no se apresure, Bruno es testarudo como Graham Coxon (aunque nunca tan adorable).

Bruno cree que Oscar se enojará al leer esto y sí le importa, pero no cree que merezca menos que saber por qué le parecerá "un exagerado que se hace un mundo con todo". Bruno no es Alicia. Bruno nunca lo llama para contarle sus penas, pedirle ayuda (casi nunca), aburrirlo con su vida, hablarle de temas estúpidos o demás (babosos sí). Bruno pensó que si aquella aversión por Alicia eran celos de amigo pero se dio cuenta que no, que era miedo de que Oscar fuese como Alicia y que eso se justificaba al notar cosas como la que ha hecho que Bruno se enoje con Oscar. Además de los sábados, ahora está restringida esa fecha de cada mes; Bruno duda que Alicia no sepa de eso y que Oscar no se de cuenta, no sería la primera vez.

Cuidado con la "Taquería Girl"



Letra aquí por ser casi imperceptible.