lunes, 22 de febrero de 2010

I borrowed your swings.

Bueno, hace como mil años no paso por aquí y créanme que he pensado en mi cosas que escribir pero el tiempo se me ha hecho corto entre las mil resoluciones y cosas que he ido decidiendo. Además de los deberes propios de la vida social, claro está. Pero antes que nada, quisiera pedirles que me pasen los links de sus blogs porque se me han borrado al cambiar el skin (se aceptan críticas del nuevo skin, me convence más el de PlayMe!)

Bien, dicho eso voy a lo que vienen ustedes, a leer algo que pueda entretenerlos un rato, una canción, o en el mejor de los casos algo en lo que pensar.

Creo que lo que acontece más en mi 'hoy' y que me anda llenando la cabeza es el hecho de que me tomaré medio año de la Universidad entre otras cosas, por motivos médicos (fui a la consulta hace unos días y literalmente me lo ha prohibido, él y su sindicato de aburriditos) y afortunadamente puedo adjudicarle ideología también.

Hace dos días hablé con mi mejor amigo del colegio, al que extraño demasiado y quedamos para vernos el hoy demasiado temprano. Hablamos bastante rato por teléfono puesto que gracias a su alejamiento esporádico de la tecnología habíamos perdido algo de contacto, afortunadamente es el tipo de persona al que saludo con un 'infame atroz' en vez de un '¿cómo te va?' y entiende que poco tiene que ver con la grosería o alguna otra cosa, sabe que es una queja porque en realidad lo he echado mucho de menos. Entre otras cosas me contó que en su horrenda universidad (así le digo yo, desde el 2005 le dije que se arrepentiría de estudiar esa carrera y sobretodo en esa Universidad, siempre he tenido un maravilloso concepto de su intelecto y ni su carrera ni aquella casa de estudios dan la talla para él) han cambiado el plan de estudios y lo han hecho retrasar, que está trabajando y es consultor en dos empresas grandes, que está ahorrando para algo (y yo le he exigido que me compre algo), que entrará a la Fuerza Aérea en dos meses, que ha subido de peso (gracias a todos los dioses), que ahora corre todas las mañanas (antes no corría ni media cuadra, conversábamos toda la clase de Deporte y nos poníamos a pelear) y que cree que yo acabaré con el mundo antes del 2012.

Eso, además de todos mis planes (quiero estudiar Fotografía, Diseño Digital, Historia del Arte, Cine, etcétera a la ene.), me hizo plantear mucho más lo que creemos que será el destino de nuestra vida. Incluso el hijo casi demostrado de Guille Milkyway me contó hace dos noches que estudiará un doctorado en Administración y un doctorado en Economía a pesar de que en realidad estudia Gastronomía. ¿Está todo tan dicho? ¿Nuestra vocación en verdad es lo que haremos en la vida? ¿O se puede tener más de una pasión? ¿Aplica esto a todas las áreas? Si al final las pasiones en lo que decidimos como futuro profesional pueden ser varias, significaría que nuestro amor y nuestra pasión puede ser equitativa y dirigida a más de un punto en específico; esto por tanto aplicaría a todo lo que lo tiene como mecanismo de acción, incluso las relaciones interpersonales.

Como en la física, los factores externos son los que generalmente producen cambios. Cuando elegimos nuestro futuro profesional, generalmente lo hacemos basados en nuestra imagen de lo que sería en cinco años, de lo que nos refleja como relevantes de aquí al tiempo que dure la carrera. Ahora bien, han escuchado de seguro que hay cosas que nos cambian la vida: instantes, miradas, segundos. ¿Quién realmente cree que no cambiaríamos en los próximos 730 días, 1825 días, o los días que dure nuestra carrera? Posiblemente si lo hemos elegido en plena adolescencia, sea mucho más cambiante. Creo que las pocas carreras que se hacen realmente de modo pasional y que duran más como una pasión, son las artísticas. Generalmente hay al menos un ápice de ello en cada uno y no todos lo desarrollan, sería bueno que al menos lo dieran como sub-curso alterno en las carreras para satisfacer las necesidades de emoción de uno. Por ejemplo, por mucho que ame la biología, no salto cuando veo una mitocondria del mismo modo que cuando escucho a Graham Coxon o no me emociono igual o más que cuando veo un libro con fotos de Steve McCurry.

Si se supone que en esa época nuestros deseos eran menos errados mejor intentar recordar los de cuando aún no estábamos llenos de tanta influencia externa. Suerte con eso.

Tras la larguísima plática con este chico que adoro/odio demasiado, llegué a la conclusión de que simplemente el cambiar es algo tan natural y tan imprescindible como ingresar oxígeno y liberar CO2. No creo que algo sea lo suficientemente especial como para simplemente aislar nuestros sentidos del mundo (a menos que ese algo sea Graham Coxon, claro está), es más bien como si hubiesen mil cosas que notar esperando que no tengamos la mente tan cerrada a ello. Supongo que es una mejor manera de lidiar con aquello de que por más que querramos algo como eterno no sucederá, además es una buena forma de verlo, da cierta variedad y colorido a la situación. Lo hace 'fierce', como diría Christian Siriano; aunque claro, el cambiar el rumbo que decidimos tan estrictamente para nuestra vida siempre nos dejará pensando en quedarnos muy unidos a aquello que conocemos y que hacemos, sólo porque es algo nuestro hoy.



miércoles, 3 de febrero de 2010

Starting a Cult.

Han oido hablar por aquí o por PlayMe de Michell, al que amo infinito y que es un gran gran amigo mío. Pues les cuento que me encanta como escribe, y en vez de hacerse (finalmente) un Feisbuc se ha hecho un blog.

Les dejo la dirección que es totalmente recomendable. A mi me encanta cómo escribe y los temas de los que escribe. Lo amarán. POP!


http://startingacult.blogspot.com/

miércoles, 27 de enero de 2010

We Were Fated To Pretend.

MGMT ha inmortalizado este momento con "Time To Pretend", que parece cobrar nuevo sentido tras ver 'El Solista', o más que nada, después de rodearme de la gente que en una mínima sala de aquel centro comercial que difícilmente frecuento porque sé que soy demasiado quisquillosa como para aceptar la existencia de muchos de ellos.

Tengo veinte años y este año seré finalmente mayor de edad a nivel mundial y en retrospectiva me gustan muchas de las cosas que he hecho, pero no considero todas memorables. A todos los que buscamos algo más que el pasar físico de los días, terminamos por cansarnos del espacio y el tiempo que ocupamos, sentimos que terminamos por ahogarnos en ese absoluta mediocridad que parece perseguirnos. Y tal vez sea yo que me creo demasiado selectiva con la gente, pero si ellos pueden meterse sin preguntar a mi vida directa o indirectamente, yo creo tener el derecho de sacarlos del medio cuando me aburra de cargar con el conocimiento de su existencia porque yo no los he elegido. Son meramente intrusos.

Hay amigos de mis amigos que no me agradan, por suerte no son muchos, pero los hay al igual que desconocidos que son parte de mi entorno y que me desagradan por igual, menos o más. Supongo que todos debemos cargar alguna vez con estos seres indeseados que por medio de la Ley De Murphy nos acosan cuando creemos que el día no podría ser más provechoso, pero como con todo hay un punto de quiebre en el que ya no los soportamos. Puede ser por vanidad, egocentrismo, adorable narcisismo, falta de paciencia o que terminaron por hartarnos; lo que fuese seguramente tiene un nombre científico y es tratable hasta llegar a la comúnmente aceptada mediocridad y el adoradísimo conformismo.

Pese a las buenas cosas que sucedan, a la sucesión de eventos excitantes (como el DVD doble que sacará Blur, o el concierto de Franz Ferdinand en la que le tiraré a Alex Kapranos un Cuarto de Libra o una Big Mac) y a las personas que puedan sí agradarme, no dejo de creer que todo parece ser más compacto. En el límite del absurdo quiero una MAC en vez de una PC sólo por no aburrirme con el buscaminas, o alguna cosa similar. En algún momento empezamos a ser imparciales unos con otros, a no criticar y a creer en el facilismo de las masas, a tener por personas cercanas a quienes supuestamente despreciamos en voz alta, a asumir como será el resto de nuestra vida, a conformarnos con que sea lo suficiente como para cumplir el 10% de nuestros ideales, a pretender que encajamos en un lugar en el que nadie encaja a menos que se re-moldee como una triste masa de cerámica al frío, a aferrarnos a lo que tenemos porque le tenemos tanto miedo a dejarlo atrás que nunca seremos más que eso.

Tampoco es llegar a extremos literales como Bon Scott (AC/DC)y ahogarnos con el vómito, pero al menos intentar cosas que puedan producirlo (no tal literal, por Vishnú) y no dejarlas por miedo a que así suceda. Finalmente todo dejará de ser lo que es por la eterna falta de continuidad; quizá mañana nuestro perro escape, nuestros amigos hayan cambiado tanto que no los reconozcamos, nuestros padres necesiten su espacio, nuestro estudio o trabajo sea irrelevante, colapsemos ante la neurosis, Graham Coxon se case con alguien que no-sea-yo, o alguna otra cosa de aquellas para terminar por desestabilizarnos. A menos que la confianza se gane de forma excepcional, no creo que otra cosa sea tan imperiosamente necesaria, finalmente estamos destinados a fingir.

Como no podemos engañarnos a nosotros mismos quedan un par de cosas por decidir, unas más duras que otras pero que nos dejarán fingiendo o (finalmente) iniciando algo realmente nuestro, sin expectativas de otros cumplidas. Ya si nos gusta la mediocridad y esas son nuestras expectativas, uno siempre puede voltear la cara para no ver semejante cosa. Por odiosa y pesada, no soporto ver a alguien con potencial cerca de gente que no lo tiene o haciendo cosas tan propias de aquellos; como le dije a un amigo el otro día acerca de un ente que impresionantemente se hizo como "importante" para alguien que no sé qué le vio, "ni siquiera tiene personalidad para justificar su vaga e infectante existencia". Suena duro, pero si no tiene la personalidad necesaria para lograr algo más con su vida o al menos saber que lo quiere, dudo que sea justificable. Tal vez lo sea para hacer que nos sintamos mejor con nosotros mismos, aunque no veo para qué alguien con autoestima necesite algo así.


P.D.:El jueves pasado me hice un tatuaje, aquí les dejo la imágen de cómo se ve hoy aunque falta un poco para ver el resultado final.

viernes, 1 de enero de 2010

On/Off.

Como diría Annie Lenox, "Everybody is Looking for Something". Todos lo hacemos, y todos alguna vez lo hemos hecho del modo más estúpido que existe. ¿Pero qué pasa cuando no somos nosotros, si no alguien más el que está buscando algo y nos cansamos de esperar a que se de cuenta de las consecuencias de esto? ¿Ser incondicional implica ser un receptor pasivo de los trastos rotos de quien se encuentra confundido o en cambios eternos de on/off?

Hay cambios constantes en nosotros, pero la esencia se mantiene pues es la marca personal de cada cual. Quizá sea eso lo que hace que algunas veces soportemos las cosas mucho más de lo que normalmente lo haríamos por el simple hecho de considerar que no somos niñeras, pacientes, guardianes o la metáfora que encaje. Si bien esperamos muchas veces cosas de la gente por esa esencia que creemos conocer, hay límites que por mucho que uno extienda se terminan por romper. Exageración o no, a veces logramos idealizar a las personas que por equis o ye motivos se escuentran en nuestras vidas y con las que hemos compartido algo, pero si aquel balance de respeto (y no sólo ese de no insultar, golpear o humillar; si no ese de respetar el hecho de que no poseemos un switch para manejar según nuestra conveniencia) se quiebra se llega a la pregunta eterna de si es valedero el pasarlo por alto. ¿Y si no es la primera vez? ¿Qué pasa si es la enésima vez y sabemos que se repetirá? ¿Vale acaso la pena seguir cediendo a pesar de aquella voz que grita por su dignidad perdida en un juego sin reglas en el que sólo te atienes a las consecuencias?

No. No lo vale. Aquí hay varios caminos a seguir, entre los que resaltan tres. El primero es seguir así esperando que la otra persona recupere la cordura y aprenda que no sólo importa su santa voluntad: la segunda es largarse de una vez por toda y hacer algo más provechoso que esperar un milagro que ni siquiera se avecina; y la tercera sería quedarse, pero bajo la peor de las condiciones existentes en una relación interpersonal, la indiferencia.

No hablo necesariamente de relaciones de pareja, simplemente una relación interpersonal cualquiera.

Si decidimos no ser extremistas y nos vamos al punto medio, es difícil que el dueño del on/off lo note, pero eventualmente uno terminará por cansarse de que crea que tiene el control. La indiferencia surge cuando mr/mrs. switch lo apaga y te termina dando igual, porque dices ¿para qué preocuparme de otro arranque si sea lo que sea terminará haciendo lo que le venga en gana sin importarle alguna otra cosa? Y no, no digo que uno no deba hacer lo que quiere, pero vamos, difícilmente no notamos que como en todo lo que nos acontece, nuestras acciones tienen una reacción de parte de el resto y es porque les afecta por igual. Tal vez si seguimos con ese juego la gente que vale a nuestro alrededor se canse y nos deje en nuestro abismo de confusión (que para mi es eso lo que inspira semejante actitud), tal vez nuestro Karma no nos deje en paz por haber llegado a tal grado de narcisismo, o simplemente no lo notemos por no tener suficiente materia gris; pero sea cual sea el caso nadie puede acercarse demasiado a la gente con ese tipo de actitud, las relaciones son imposibles de formar y las ya formadas se van degradando a tal punto que el considerar un tipo de vínculo se hace nulo.

Hay personas como yo, que no confiamos mucho en la gente. Tal vez por herencia, miedo, egoísmo, reserva, o cual fuere la razón. Y hay gente que posiblemente nos pida que confiemos en ella, que si son parte de nuestra vida podemos confiar en ellas. ¿Y si es una persona on/off? Quizá nos preocupamos por su bienestar y no les decimos pues esperamos un milagro (miren nada más dónde se vuelve positivista uno) o resolución de su parte, ¿siendo un on/off nos ofenderemos ante esto? Si no lo notamos, tal vez. Pero en realidad, no creo que alguien con un mínimo de cordura pueda confiar plenamente en un on/off pues es impredecible cuándo se alejará o cuándo tendrá un arranque; está en su derecho de tener su espacio como todo mundo, pero más allá de eso hay razones extra por las cuales uno a vez deja esos aislamientos de lado. Entonces surge la pregunta de rigor, si uno termina por confiar en un on/off ¿qué tanto puede apoyar su vida en esa persona? ¿qué tanto puede depender (no del modo maniaco) del hecho de poder acostumbrarse a no cargar con sus cosas si no se sabe cuándo el otro ente decida que el día X es off? Personalmente, no creo que se pueda confiar mucho en esos casos. "Confiar", aunque no lo parezca, es una palabra fuerte; es de cierto modo poner al cuidado de otro alguien algo personal, según la RAE es "depositar en alguien, sin más seguridad que la buena fe y la opinión que de él se tiene, la hacienda, el secreto o cualquier otra cosa". ¿Confiarnos nosotros y nuestra poca o mucha vulnerabilidad a alguien con esos antecedentes? Independientemente de si es una buena o mala persona, la respuesta que encuentro más lógica es un "no", si a veces apenas confiamos en nuestra buena voluntad y la capacidad de no sabotearnos, difícilmente en alguien así.

Siendo radical o no en estas opiniones, no dejo de creer que eventualmente eso recae en un quiebre total o parcial de lo que se tiene. Y con toda la buena voluntad que puedo reunir para los on/off del mundo, les deseo que no caigan en la mediocridad (que es casi siempre el camino off: fácil y superficial) y que si quiebran algo no sea de modo definitivo, después de todo algunos son bastante apreciadillos supongo. Aunque como todo, las marcas quedan.



Y para los ñoños que lo relacionen con algo más romantiquillo, aquí algo de los niños indie-pop, lo-fi, folk de "Elephant Parade". Esta es media (más que media) ñoña pero, tienen un sonido muy bueno.



Las demás cosas prometidas, luego, que no estoy tan cerca de mi base fundamental de música como para ponérselos. Ahora voy tarde, así que escuchen 7" y juegen Jenga.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Cosas que (me) cambiaron en el 2009 (Primera Parte).

Bien mis niños/niñas/niñxs, he de desearles un genial 2009/2010 (yo no digo Feliz Navidad porque celebro el Festivus, pero sí celebro el Fin de Año). Espero que su año haya sido desastroso para que este se perfile como mejor, ya que si ha estado fatal, no puede ponerse peorcito ¿cierto?.

Aquí, además de mis mega mejores vibras (que si lee mi blog, me caen bien, para qué mentirles jaja), les dejo las nueve cosas (Primera Parte) que han como marcado más este 2009 (o las que yo considero así/las que recuerdo ahora mismo, que seguro hay mil más).

Ojo, van sin orden. Son buenas, malas e indefinibles.

-BLUR IS BACK, PULP IS BACK!: Estas noticias me han hecho ser demasiado feliz en el año. Aunque por el tontillo tarado de Damoncito Albarn se fue por "haberse quitado el clavo de Blur" a su bandita con Gorillaz, los amé todo el tiempo que estuvieron vigentes y HARÉ que se reúnan para ir a un concierto. Pulp volvió, y estarán en Glastonbury 2010, así que deben venir a cantar todo el disco de Different Class o moriré de depresión. Este año fue, en ese aspecto, muy 1994/1995. El Britpop es increíble, no importa que anden diciendo que ya pasó y que las neo-generacionesseudomusicales (que no son música, algunas bandas son buenas) son el ahora. Serán un hito y han traído con ellos a mi próximo esposo, Graham Coxon, y el que no lo crea está loquito de remate.



-Fin de una Tradición: En el 2009 perdí algunas tradiciones entre la que estaba la sobrevaloación de algunas personas, por lo que he aprendido algo y siempre es bueno eso. No lo digo con enojo ni nada pues cuando algo no importa (ya) tanto, no es motivo de enojo y eso lo terminé de entender hace un par de semanas. Ahora tengo nuevas tradiciones y le doy valor real a las cosas y no el nominal. No sé, quizá lo vean como malo o algo, pero a mi me agrada saberlo aunque no lo aplique (no siempre).



-Je Ne Sais Pop: Bien, este año trajo a Michell. ¿Qué les puedo decir de Misheeeel? Jaja que lo amo con la intensidad de mil soles (robándome la frase de Pose y Timmy) y que es tan pop que mirarlo de frente requiere el uso de anteojos de soldador. Pues nada, es una de las novedades del año y de las mejorcitas, es adorable (aunque ñoño, eww) y me ha salvado de mil colapsos nerviosos, supongo que su ñoñería trae como reembolso el que tenga esa sabiduría pop (muy a lo Guille Milkyway). Michell trajo consigo a JNSP, una página increíble en la que (de este lado del charco) es el único corresponsal y en las fiestas pop se jacta mil de esto. Este año, me he decantado por Michell (y las mil canciones pasadas de vinilos que me ha pasado, y todas las demás) y JNSP. No sé qué canción ponerte, niño Kodona, así que algo de uno de tus 7" (sí, ya está en Internet).



-Tradición Celta: Pocos entenderán esto, pero los que lo hagan sabrán que los amo demasiado y que ni Miu-Miulerto puede decir que no. Ni Breogán pudo hacerlo mejor, incluso luego del cierre y todo. ¿Y qué más decirles? Que la tradición romana nunca (bueno, a veces por poco) fue tan divertida y surreal. Mil gracias Mariana/da (Graham-es-MÍO), Kar, Mega ídolo que todo lo ves, Arlien, Pei Mario (ANDAS RAYADOTE A MIL!), Jules, Sbs, Welleslao (no te diré por tu nombre, nunca), Friederick "M" innombrable, Eryn, Gio y pues a todos (hasta al malhumorado de Hausmann). ¿Qué más puedo ponerles que la canción de la KAU? (andan todos rayadotes).



Y no les pongo más que ya se me hizo tarde a mil. Pronto pondré la segunda parte. ¡Que tengan mucha buena vibra alrededor!

Ahora, por si no llego a verlos antes del 2010, algo que no puede faltar. La simbología es asombrosa, se las explico en mi próximo post y a ver si la captan ustedes solitos.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Well the truth may come in strange disguises.

Creo que en general, el valor debería ser más apreciado. Y no me refiero a algún valor moral, me refiero a la valentía para afrontar las cosas o para aceptar que queremos tal cosa o incluso el valor para preferir ser un ente que despreciamos por ser lo que es, el que aceptemos con valor alguna de estas cosas lo hace mucho más apreciable.

Las cosas que nos marcan más, son aquellas que significan algo, son las que determinan un punto de quiebre en nosotros que logra sacarnos de nuestra propia realidad y nos hace desear visitar otras realidades; otras en las que nuestro punto de quiebre no sea algo significativo, donde sea meramente un acontecimiento del pasado que no ha significado nada, pues obviamente vivir la vida de otro es mucho más fácil, sobretodo si ese otro nos lo hemos inventado para evitarnos el fastidio.

Generalmente los "otros" que nos inventamos, son menos memorables que los que somos (pues aunque uno quiera hacerse de un otro interesantísimo, excéntrico o admirable, termina siendo ridículo pues al no ser su verdadero ambiente es facilmente detectable pues no logran una progresión con ello). Lo que es lamentable, es cuando nos creemos aquella mentira del ser inferior en el que nos hemos convertido, ese ser vacío que aunque sabemos que es vacío y hasta vergonzoso, nos ayuda a sobrellevar las cosas porque lo vemos como un externo, un no-nosotros cuyos actos y cuyas fallas, no nos pertenecen lo suficiente como para que nos afecte su existencia.

Personalmente no me gustan los otros de la gente, y como cualquiera me he visto tentada alguna vez a usar un otro, pero soy tan odiosa y tan criticona de los otros, que me ha sido imposible (además de contar con una suerte única para lograr encontrar un quiebre para esas ideas en alguien con quien hable, algo que vea o demás, muchas veces en Blur) por ser quizá demasiado egocéntrica como para hacerme burla a mi misma de modo tan radical.

Me imagino que el convertirse en otros (aunque sea temporalmente), generalmente nos alejamos de quienes nos cuestionen puesto que el hacerse un otro, es claro signo de que no queremos que algo o alguien nos recuerde lo que somos.

Ya por la tangente del asunto, si el ser otro nos convierte en seres repudiables por quienes incluso en nuestros estados deplorables se preocupan por nosotros (los que en realidad lo hacen, no los infames esos que sobran), mejor conseguir un inflable o un Tamagotchi pues todo tiene un límite y para todo hay consecuencias, incluso cuando se cubren con mentiras absurdas e insostenibles (hasta para eso hay que tener talento).

Gracias a Vishnú por quienes entienden que morir como Krishná (es decir, casi por accidente y por falta de tino) no se salva con un Mantra sin gurú.



P.D.: "Tattva, acintya bheda bheda Tattva" significa algo así como "unidad simultánea y diferencia"; esto vendría a ser algo así como que aunque todos vengamos en varias formas y seamos todos individuos, venimos de la misma fuente y estamos hechos de la misma sustancia a pesar de ser infinitamente diferentes. "Tattva" significaría como la unidad, el principio y la verdad. Sería algo así como un despertar, cuando comprende que en la vida hay algo más allá de lo que ven sus ojos. En resumen es algo así como que no hay creación de la entidad viva, somos más bien entidades eternas que según la ideología hindú sería como extensiones individuales del Señor del todo, que es todo incluyéndonos; pero en realidad y más generalizado está referido a una unidad simultánea que tiene diferencias que son inescrutables así como las no-diferencias, basado en el ángulo del que se tome todo esto. Creo que por eso me gusta tanto Tattva, da pie a mil cosas por lo mismo de ser sánscrito. Kula Shaker por sí mismo es fa-bu-lo-so.

P.D.2: ¿No es adorable Crispian Mills?

P.D.3: Busquen la letra, queda genial aquí.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Mental Topboy, you are not longer the Topboy.

Hay veces en las que terminas preguntándote la edad mental de la gente, si acaso esas evidencias visibles pueden dar fe verdadera de que debajo no hay una mínima expresión de conciencia propia (y no una conciencia a lo Pepe Grillo, más bien una de reconocimiento) y no una masa vulnerable que explota en direcciones impredecibles cada vez que su magnífica psiquis se atreve a tener carácter (aunque claro, esto en general se cree totalmente justificable, aunque no lo sea).

En este mismo instante (en vez de estudiar la fórmula de la reacción de la Ninhidrina) estoy platicando por messenger con un chico que es algo fatalista, pero me agrada. Es el tipo de persona que es bastante interesante cuando está en el trabajo, pero que cuando lo encuentras por la noche (no deja de ser interesantillo) está debastado por cada cosa que ha rayado su perfecto mundo imaginario (uno con agujeros de conejo y Daniel F). A pesar de ser medio inestable y probablemente autodestructivo, me agrada, porque lo sabe y no anda enojándose por provocaciones ni en sus momentos más oscuros, acaba de burlarse de mi falta de reacción debido a sus provocaciones de niño falto de atención. Supongo que finalmente sus tormentos nada tienen que ver con su capacidad de asumir conciencia respecto a sus actos. Creo que esa conciencia ligada con la "realidad" es la única que me convence.

No le veo nada malo a ser infantil, pero sí a ser aniñado. Me imagino que la mayor diferencia entre esos conceptos está en el hecho de que el primero sí tiene conciencia de lo que hace y por eso conoce algún parámetro que termina con el inicio de un parámetro externo a su persona (nada social, más bien individual, siempre y cuando el individuo sea reconocible como tan por el individuo uno), el segundo más bien va a ciegas buscando algo que le haga sentir aquello que no tiene sin parar en el camino ni para darse cuenta de lo inútil de su suplantación aparente.

Me imagino que la edad mental no es algo estable, más bien es un estado en el que dependiendo de los factores externos y de esa infravalorada conciencia del "superyo", que lamentablemente va mutando al "yo" e incluso al "infrayo" puesto que la suplantacion de necesidades en esos estados en mucho más fácil y por ende la falsa sensación de "no necesidad" se ve satisfecha con algo superfluo y hasta degradante de vez en cuando. Claro, si esto queda en negación propia es incluso peor porque si al menos se aceptase, sería menos ridículo.

Supongo que mucho de esto tiene que ver con las prioridades, ya que son finalmente las cosas que terminan definiendo aquello que somos por elección (aunque querramos ser otra cosa, lo que elegimos termina siendo lo que somos). Afortunadamente esto es muy fácil de detectar y de expectorar, sobretodo cuando se tiene suficientes luces como para reconocer este tipo de fenómenos. Supongo que eso último tiene que ver mucho con las prioridades también, después de todos, o son ellos o nosotros. A mi me gusta elegir el "nosotros" (ya sea unipersonal o multipersonal).

Pero vamos, si todo mundo fuese tan indie, interesante o lo que fuese que uno busque, nadie resaltaría de esa burda broma, que ya no se es el topboy (hablando de Infadels) ni se volverá a ser (si alguna vez se fue).


Les quería dejar "Stupid Boy" de Jeremy Gloff, que me parece buena para este post y en general me gusta bastante (es como cruda), lamentablemente no hay ningún video (les dejo la letra y la canción, aquí), así que les dejo "Topboy" de Infadels como video del día.

sábado, 21 de noviembre de 2009

What a (insertar nombre) wants.

Está (estás) enamorado y el otro día (y posteriores) me la he pasado riendo a costa suya simplemente porque sabía que podía decirle lo que fuera ya que su risa no se iría, es curioso verlo así,cuando generalmente es una persona muy "Samantha Jones" (referencia, Sex&The City). Fue entonces que empezamos a pensar en los diferentes estándares que tenemos para considerar a alguien que comparta nuestros mundos (siendo bienvenido y todo) y cómo interactuamos con esas personas. Por supuesto, esto implica el inevitable pensamiento a futuro o de lo que consideramos más valioso que una relación de los años 60 (si no es lo que finalmente queremos, conozco a alguien que sí) si es que creemos que permanecerá en nuestro planeta el suficiente tiempo como para que tenga una casa allí o si sólo va de paso a quedarse en un hotel.

El análisis fue algo más allá de lo que él y yo consideramos para quien sea capaz de llegar a comapartir algo en ese plano con nosotros y creo que se puede llegar a unos parámetros con límites infinitos, siempre hay gente que busca cosas raras.

Dividiré muy precariamente los moldes que pude distinguir:

-I'm your top, baby: Reconocible muy fácilmente, busca a alguien simple que al no tener una concepción del mundo muy amplia, pueda sentirse bien y a gusto con esa persona para tener la seguridad de que no va a dejarlo/la por alguien "mejor" simplemente porque no creen que estadísticamente conozcan a alguien que los supere. Supongo que es para sentirse bien con uno mismo y de paso tratar de atinarle a lo seguro. Me gusta creer que esto es sólo una fase que todos superan.

-Make me Smile: Buscan esa felicidad que a gritos solicitaban o desde un rincón menos abierto al mundo, por lo tanto sus relaciones vendrian a ser netamente con personas ñoñas que cumplan esa expectativa de protección por un lado y sentimiento pleno por el otro. Nunca ha sido lo mío este tipo de búsqueda, pero creo que es bastante común la mayoría del tiempo y supongo que algo han de verle de bueno. A cambio creo que son muy leales con las personas que les ofrecen eso.

-Freak me!: ¿Han leído El Túnel de Ernesto Sábato? Hay un capítulo en especial que me hace recordar mucho a esta situación, cuando el psicoanalista le habla a Castel de la convención de psicoanalistas (creo que le llamaba "La Sociedad" o algo así, muy oficial) y Castel reflexionaba acerca de esas personas muy parecidas, tanto que eran reconocibles unas con otras; que hablaban las mismas jergas, tenían las mismas muecas, que tenían un elevadísimo nivel de conocimiento de un tema en común por pertenecer al mismo grupo (algo así como las familias la mayoría del tiempo, pero con su propia dinámica). Aquí irían por ejemplo quienes buscan a sus pares, sus "medias naranjas" que siguen la misma moda que ellos, que saben absolutamente la misma medida del tema X que el otro y la misma nada en el tema Ñ que su amado/a. Este tipo se me hace insoportable.

-Love me, please..: Si los anteriores se me hacían insoportables, este grupo un tanto más. Quien busca a su rana convertida en príncipe/princesa, hará lo que sea por tenerlo/la a su lado, sin que su propia dignidad influya en el proceso puesto que tienen la imperativa necesidad de no sentirse solos. Y no, no soy tan cínica como para negar el posible amor existente entre esos entes, pero dudo que haya un punto en el que uno deba ver al espejo en vez de ir espiando por la ventana del otro sólo para tenerlo en su campo visual un segundo más que parece hacer la gran diferencia entre el abismo y la felicidad.

-Let's have some fun: Buscan divertirse como el obvio título deja ver, nada a largo plazo, una diversión superflua para llenar ese espacio temeroso que parecia imposible de satisfacer puesto que en su afán hedonista no llegan a siquiera hacer una introspección que los ponga a reflexionar acerca de lo que en verdad quieren. Supongo que podemos definirla como la forma más cobarde de intentar una relación interpersonal. Nada de malo en que se diviertan, pero ya dependiendo de la seriedad que le den a aquello que tanto les gusta, podría derivarse en algo destructivo.

Y seguro hay como mil tipos más.

Y finalmente, en mi caso, creo que alguien netamente raro (aunque sea a su modo). Me encanta la idea de alguien que lea colocando el libro sobre la palma de su mano abierta hacia arriba, que se le quede mirando a la gente hasta que se de cuenta de que es groserísimo, que cuando discutamos me llame a la media hora como si nada pero para decir alguna cosa ridícula (como que cree que acaban de poner a Blur en alguna cantina y que lo ha grabado todo), que se obsesione con las cosas (no soporto a alguien sin aficiones), que sepa mil de todo y otro mil (mejor quinientos) de nada, que se haga líos por mil cosas pero que al final no le importe mucho en realidad, que cante mal, que use gafas de montura si se puede, que sea intolerante a algo, que tenga una banda sonora para el mundo (una buena, creo), que tenga alergias, que juegue Wii, que juegue Nintendo, que tenga guardado su Atari, que no tenga la imperiosa necesidad de definir qué se es, que se sepa todas las canciones de Cri Cri sólo porque sí, que sepa de música y películas raras, que tenga cara de emoticón, que tenga las peores películas del mundo para que me las preste o para verlas en maratón, que tenga reflejos rápidos porque yo soy muy torpe, que exagere, que se crea muy "algo" (como por ejemplo, muy indie y me diga que no encuentra palabras para consolarme por haber ido al concierto de "The Killers", por infame que me parezca eso), que le guste más la lluvia que el sol (casi en un 100% por favor), que se ría de cosas absurdas, que se sepa la letra de dos canciones de "Britney" (já!), que quiera vestirse como la cajita de leche que sale en Coffe&TV, que prefiera los Snickers a los Milkyway, o que sea Graham Coxon.

Un amigo me dijo "tú quieres simplemente a alguien con quién pelear" y no se lo niego, me encanta que alguien pueda darme la contra y hacer que adore su destreza para ponerme en aprietos, supongo que tiene que ver mucho con la admiración, que es algo que considero vital para ese tipo de cosas. Conozco personas que lo logran, sí, pero de ahí a querer una relación relación, es como que otro nivel. Lo único que espero es no terminar como las niñas de mis mejores amigos que andan extremadamente ñoños últimamente. Iac.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Café y Televisión.

Se merece un lugar especial, y hasta doble. Por si fuera poco, la escribió Graham.

Do you feel like a chain store?
Practically floored
One of many zeros, kicked around, bored
Your ears are full but you're empty
Holding out your heart
To people who never really care how you are

So give me Coffee and TV
Easily
I've seen so much I'm going blind
And I'm brain-dead, virtually
Sociability
It's hard enough for me
Take me away from this big bad world
And agree to marry me
So we can start over again

Do you go to the country?
It isn't very far
There's people there who will hurt you
'Cause of who you are
Your ears are full of their language
There's wisdom there, you're sure
Till the words start slurring
And you can't find the door

So give me Coffee and TV
Easily
I've seen so much I'm going blind
And I'm brain-dead virtually
Sociability
It's hard enough for me
Take me away from this big bad world
And agree to marry me
So we can start over again

So give me Coffee and TV
Easily
I've seen so much I'm going blind
And I'm brain-dead virtually
Sociability
It's hard enough for me
Take me away from this big bad world
And agree to marry me
So we can start over again

Oh...
We could start over again
Oh...
We could start over again
Oh...
We could start over again
Oh...
We could start over again